Encuentro salvaje.
Poder sumergirme en tu cuerpo de la forma en que anhelaba. Tus manos se deslizaban hasta mí para acercarme a tu cintura lentamente. Besar tu ombligo sentirlo vibrar de desesperación, pienso en si debería ir rápido o tal vez un poco más lento con el único objetivo de volverte loca de pasión. Quiero siempre poder mantener vivo tu fuego interior y refugiarme entre tus piernas, convertirlas en mi fortaleza, sentir que quieres apresarme como lo anhelo y quedarme perdido en tu más íntimo deseo sexual, ese que te alborota hasta el alma cuando estoy cerca. Recorrer lentamente tu dorso, que se tensa de ganas, el deseo se hace más fuerte y como no gustarme tus movimientos pélvicos, cuando agarro tus pecho haciéndolos sólo míos. Mis ganas de ti es todavía más insoportable cuando te escucho gemir de sentirme dentro, embistiéndote salvajemente, el tenerte tan gozosa con cierta sutileza, así es como te veo subir al paraíso de los placeres de la carne a los que no ...